Un espacio creado como bitácora de viaje en mi recorrido por el amplio mundo de la gamificación y la creación de juegos, utilizados como una herramienta enfocada a promover y difundir el patrimonio cultural inmaterial de México en espacios no formales y desarrollar habilidades tanto intelectuales como sociales en el camino.
Hola que tal, mi nombre es Lupita Berumen, soy Gestora Cultural, Jugadora de rol y actualmente me he desempeñado como Docente en el marco del Diplomado Interdisciplinario para la Enseñanza de las Artes para la Educación Básica impartivo por el Centro Nacional de las Artes (CENART) en el Estado de Veracruz, México.
Mi grupo dentro del Diplomado
Con el equipo de narradores de Avalon Club de Rol en Xalapa, Ver.
Gracias a lo anterior me he puesto a reflexionar en la importancia que tienen las habilidades para la vida no sólo en el campo de la educación, sino también en contextos de juego ¿porqué? porque quienes facilitan la educación y el juego deben ser capaces de generar espacios de confianza, seguridad y creatividad, pues los participantes (jugadores y alumnos) llegan con incertidumbre en lo que va a pasar en los procesos.
Si el maestro o el master cuentan con las habilidades para aprender a ser y aprender a convivir, podrán desarrollar estrategias motivacionales para mejorar la experiencia de los alumnos o jugadores, quienes a su vez serán capaces de contar con la herramientas sociales que les permitan desenvolverse en la sociedad.
¡Comencemos a desarrollar nuestras herramientas para ofrecerlas a los demás mediante experiencias lúdicas!
Hola que tal a todas y todos los que comienzan (como yo) a dar los primeros pasos en la creación de juegos, a los que comienzan a abrir sus horizontes a la gamificación y a los que han llegado aquí por los azares del destino...
Mi nombre es Guadalupe Pérez Berumen. Soy Gestora Cultural y Promotora de la cultura lúdica en México, fundadora de Nuestras Raíces Nuestro Cielo (NRNC) y Construyamos Cielos AC. Mi historia en los juegos y la gestión comienza así:
El Día Mundial del Arte (DMA), un evento internacional que celebra la creatividad a favor de la paz, ha sido un evento significativo para mí, pues me permitió dar mis primeros pasos en la Gestión Cultural.
Un grupo de locos por el rol comenzamos este camino, allá por el año 2016, donde llevamos los juegos de rol a 5 espacios públicos en la Ciudad de México (CDMX): El Jardín Santiago en Santa María Tlatelolco, El Museo del Fuego Nuevo en Iztapalapa, El Museo Tridimensional en Azcapotzalco, la Casa de Cultura Azcapotzalco y el Centro de Cultura Digital, en donde se llevó a cabo el primer Conversatorio de juegos de rol, un espacio de encuentro entre la comunidad rolera de la CDMX que vio una nueva oportunidad de poder hacer algo grande si todos trabajamos unidos.
Después colaboramos con la Delegación Iztapalapa en el Bestiario, llevando juegos de rol a esa demarcación. Al mismo tiempo estuvimos participando en la primera edición del Programa Poder Divertirnos, en donde ofrecimos cerca de 30 eventos de rol en espacios públicos.
Colaboramos con PrepaSí, un programa del Gobierno dirigido a los jóvenes, en donde los invitamos a jugar rol y acercarse a la lectura en el marco de la 36 Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil en el 2016.
Para el 2017 queríamos que toda la comunidad rolera en México participara, no importando las distancias, así que sumamos a 21 grupos nacionales invitándolos a abrir sus mesas al público que no conoce esta actividad, y ofrecer la experiencia inmersiva de los juegos de rol de la mano de sus más experimentados narradores. Felizmente observamos que nos sólo la comunidad mexicana deseaba sumarse a la celebración. También amigos de Argentina y Perú se mostraron dispuestos.
En el 2018 se subieron al barco otros países de habla hispana, lo cual convirtió el DMA en una celebración Latinoamericana para el rol.
Y como la vida da esos giros inesperados, yo cambio de territorio y dejo la dirección de NRNC para sembrar más semillas y generar nuevos procesos. Por ello no fui yo quien organizó todo el movimiento de mi antiguo colectivo cultural, pero me sumé a los eventos a los cuales fui cordialmente invitada como narradora y desde aquí, el bello estado de Veracruz, comenzamos a avivar la llama de la pasión por los juegos de rol, de la mano de Avalon Club de Rol y mi amigo Edgar Ramírez.
De este modo se realizaron dos eventos: uno en Coatepec, tierra del café, en el Xanadu Art, un espacio gestionado por Don Xanadú; el otro evento en La Roca de Guía, una Ludoteca en Xalapa. Aquí un poco de lo que se vivió aquél día:
Juegos de rol en Xanadu Art
Ahora deseo crear nuevos productos lúdicos, generar experiencias significativas y al mismo tiempo promover y difundir el patrimonio cultural de México en espacios no formales, así que las herramientas que he obtenido y que sigo aprendiendo me serán de utilidad para desarrollar proyectos culturales que tengan como eje transversal los juegos.